sábado, 14 de enero de 2012

Ética y prosperidad económica

Ética y prosperidad económica

La ética toca de manera transversal todo los actos humanos y, por supuesto los negocios, las empresas y la economía.

Pero, ¿qué es la ética?

La ética es la reflexión que ayuda a las personas a realizar el bien para sí y para los demás.

Tiene íntima relación con las siguientes palabras:
-    La intención
-    La capacidad de tomar una decisión
-    Por supuesto, con la acción
-    Con los hábitos
-    Y con el comportamiento
No importan las creencias de las personas sino sus valores, los que a su vez nos remiten a los principios que rigen el comportamiento de cada uno.

La ética implica un comportamiento positivo, con cambios tangibles, con la posibilidad de dar un brillo especial a cada acto humano.

De manera práctica podemos citar ejemplos de cambios en la intención y, por lo tanto, en el comportamiento: la persona ética es influyente, mas no manipuladora; responsabiliza a los demás de sus tareas más que dar ordenes, compromete sin obligar, les participa a los demás el poder en vez de concentrarlo.

Las personas éticas se reconocen porque cumplen, no incumplen, reconocen en lugar de desconocer, esperan en vez de desesperar, muestran en lugar de esconder, hacen no deshacen, son sinceras no hipócritas. En últimas, se sabe a qué atenerse con ellas.

Si quiere ser fuerte, grande y exitoso de verdad tiene que ser ético.

Pregúntese qué es en realidad lo que le interesa. La plata, el prestigio, el placer y que el público lo admire. O las personas, los principios, los procesos y en especial sus propósitos.

No es viable un mundo sin ética en la persona, la familia, la empresa y la sociedad.

Las personas, además de estar satisfechas materialmente, necesitan llenar su corazón, su mente, su espíritu y solo lo podrán hacer si a la lucha diaria por el logro de sus metas la iluminan con la luz de la razón y la hacen brillar con la ética.

Asegure su almuerzo, no pare hasta conseguirlo, pero hágalo con la inspiración del más alto nivel humano que lo pueda impulsar.

viernes, 13 de enero de 2012

Sea oportuno

Sea oportuno

Lo que más se agradece de un producto o servicio es que sea oportuno.
     Vaya dando puntada tras puntada. Lleve a que de “manera natural” sucedan los acontecimientos que favorezcan sus planes.
     Usted sabe para dónde va. Aproveche todo lo que convenga a su plan: comentarios, sucesos, personas o circunstancias.
     Haga movimientos estratégicos que favorezcan sus proyectos. Lléve suavemente los acontecimientos a donde usted los necesita.
     Cuando vea que los demás y usted obtendrán la mayor utilidad, muéstreles claramente su propuesta y apresúrese a cerrar un trato.
     Si es oportuno, los demás se lo agradecerán y usted tendrá lo que desea.
     En los negocios, nada mejor que ser oportuno.

martes, 10 de enero de 2012

Solo juegue si tiene posibilidades de ganar

Solo juegue si tiene posibilidades de ganar

Métase al juego si va a ganar con toda seguridad y de manera rápida, si no es segura la victoria. Quédese quieto. Aguarde.

     Si tiene la seguridad de lograr lo que quiere y pronto, hágalo. Los logros a largo plazo son muy inciertos: de las utilidades de negocios a largo plazo nadie almuerza.

     Lograr lo que uno quiere es para hoy, mañana o en diez años ya no tiene gracia.

     Meterse a un negocio solo con altas expectativas de ganar no es suficiente.
     Acostúmbrese a exigir el 100% de seguridad. En el mundo hay mucha gente detrás de quitarle su dinero con cuentas alegres.

     Lo que puede fallar, falla, dice una ley de Murphy.
De nada sirve estar invitado a almorzar el martes, si hoy es lunes y tengo hambre.

     Lo que hay que resolver por ahora es lo de hoy, mañana ya veremos.
    
Asegure el almuerzo.

lunes, 9 de enero de 2012

Trace un plan de éxito

Trace un plan de éxito


Cuando ya sepa lo que quiere, por qué lo quiere, para qué lo quiere y cuándo lo quiere, diseñe un plan corto y directo para obtenerlo.

Si, por ejemplo, usted quiere un carro BMW deportivo, supongo que lo quiere lo más pronto, para hoy mismo.

Para tenerlo efectivamente, tiene enseguida que contestar la siguiente pregunta:

¿Qué estoy dispuesto a dar o qué tengo para entregar a cambio del carro?

-         Dinero
-         Tiempo
-         Conocimientos
-         Contactos

Si lo que cree que necesita para ir a comprarlo es dinero, entonces qué va a dar a cambio de esa cantidad de dinero que necesita.

Si no tiene esas respuestas, no tendrá el carro.

Tendrá entonces que recurrir al ingenio y la creatividad y pasar a dar a luz fórmulas para resolver la cuestión. Piense qué va a hacer para asegurarse el almuerzo.


domingo, 8 de enero de 2012

¿Qué quiere de almuerzo?

                                                            ¿Qué quiere de almuerzo?

Aunque le suene trillado, si no sabe qué quiere o si no quiere nada, si no persigue un fin, ¿cómo lo va a lograr?

Lo primero es saber qué es ese “algo” que usted persigue.

Tiene que definirlo en palabras muy concretas, porque si solo dice “quiero dinero”, no está diciendo mayor cosa. Hay que definirlo más. Algo así como “quiero dos mil dólares, los quiero para hoy, los quiero para comprar una nevera, de color gris, de marca Tomichi, la quiero adquirir en tal supermercado, la voy a poner en mi cocina, porque quiero cambiar la que tengo, pues a esa no le cabe todo mi mercado y además con esa compra quiero sorprender a mi esposa. Y la que tengo se la voy a dar a mi hermano que no tiene refrigerador”.

Deténgase ahí un minuto y piense exactamente qué es lo que quiere.

-         ¿Dos mil dólares?
-         ¿Una nevera?
-         ¿Tiene que ser gris?
-         ¿Puede ser de otra marca?
-         ¿La puede comprar en otra parte?
-         ¿De verdad la necesita?
-         ¿Lo que quiere es sorprender a su esposa?

¿Valdría la pena todo ese enredo? ¿O puede ir y gastar su tiempo y dinero en otra cosa?

 Cuando las personas tenemos la respuesta clara, cuando de manera contundente sabemos lo que queremos, vamos derecho al objetivo y, en general, lo logramos.

Tiene que ser algo como: - Voy para el baño. ¡Permiso!

Lo quiero, lo necesito, lo logro.

Le aseguro. No habrá nada entre usted y su meta, ni un pensamiento.



jueves, 5 de enero de 2012

Almorzar, una tarea de la que nadie está exento.



2. Almorzar, una tarea de la que nadie está exento.

Este trabajo recopila maneras eficaces de asegurar el almuerzo utilizadas por las personas en el día a día de los negocios.

Han sido puestas en práctica por personas reales, de carne y hueso como usted.

Las usan padres de familia, empresarios, comerciantes, maestros, artesanos, obreros, banqueros.

Todos ellos pusieron su granito de arena para armar esta obra.

Después de leerlas no tendrá excusa para no conseguir su objetivo, almorzar.

lunes, 2 de enero de 2012

En la selva no hay neveras

1. En la selva no hay neveras

En la selva, los animales no salen a buscar su alimento con reglas, cortesías o limitaciones.

La norma es cazar o morir.

El capitalismo salvaje en el que vivimos y en el que hacemos negocios obedece a reglas similares a las que se aplican en la jungla.

Esto es pura selección natural. Sobrevive el más fuerte, el más inteligente, el más estratega.
No espere otra cosa, la compasión o la ayuda son la excepción.

En la selva no hay presa fácil. Y menos si se trata de una buena presa. Para asegurar el almuerzo tendrá que hacer su mejor esfuerzo.

Cuando aparece una pieza carnuda sucede en la selva igual que cuando alguien tiene una buena cantidad de dinero, porque, así como los animales bajan a beber a los ríos y se exponen a ser depredados, el que tiene dinero quiere gastarlo o invertirlo en algo y aquí también hay depredadores que quieren y necesitan ese dinero.

En la selva, y aquí, hay que estar alerta. Ya sea el cazador o la posible víctima.

El que se descuida está poniendo en juego su vida.

Aquí se juega con la experiencia que cada cual ha acumulado. Esa que no se puede medir, que se logra únicamente con la práctica.

Si se sale en equipo a cazar se es tan bueno frente a los retos como el más débil del grupo. El lado flaco es aprovechado por el enemigo. Es una ventaja para él.

Por eso, si arma un equipo, que sea con los mejores. Si va con débiles o inexpertos pagará las consecuencias.

En la selva no hay neveras. Se asegura el almuerzo a diario. Allí no hay ahorro ni planes a futuro.

En la vida empresarial y de negocios hay que enfrentar luchas diarias, con victorias cotidianas. Son competencias de alta velocidad en distancias cortas.

La competencia no da para luchas de resistencia en periodos largos. Aquí se ven los resultados pronto.

En la selva, como en los negocios, el que se mueve rápido no es una presa fácil.

En la selva, la fórmula para el éxito consiste en tener una buena estrategia, muchas habilidades y mucha suerte, como en nuestras vidas.

Allá en la selva, y acá en la vida de la ciudad, siempre se está al asecho de los dormidos o distraídos, para depredarlos sin piedad.

A quien se tiene en la mira, se lo debe asediar, empujarlo a una zona en la que sea uno quien tiene el control.

A cada acción que salga mal o fuera del plan tenemos que reaccionar y corregir con velocidad.

Un buen cazador es ante todo un buen observador. No se distraiga. Esté en la jugada.

Analice bien sus necesidades, para que siempre sean reales. No abandone sus zonas seguras por motivos innecesarios. Pueden no valer la pena y sí se está arriesgando.

El que pierde una batalla está en peligro de perder todavía más. Ser el ganador siempre ayuda.

Asedie, acose, sorprenda, aproveche cualquier distracción del contrario. Asuma los golpes que reciba como parte natural del juego. Renueve el ataque con nuevos y mayores esfuerzos. No pare hasta que tenga la presa en el estómago.

Siempre que pueda lleve refuerzos.

Cuando sea el momento oportuno, ataque, coordine sus esfuerzos y haga movimientos inteligentes y planeados, certeros, mortales.

En la selva, como en los negocios, es el mejor o no almuerza.