domingo, 8 de enero de 2012

¿Qué quiere de almuerzo?

                                                            ¿Qué quiere de almuerzo?

Aunque le suene trillado, si no sabe qué quiere o si no quiere nada, si no persigue un fin, ¿cómo lo va a lograr?

Lo primero es saber qué es ese “algo” que usted persigue.

Tiene que definirlo en palabras muy concretas, porque si solo dice “quiero dinero”, no está diciendo mayor cosa. Hay que definirlo más. Algo así como “quiero dos mil dólares, los quiero para hoy, los quiero para comprar una nevera, de color gris, de marca Tomichi, la quiero adquirir en tal supermercado, la voy a poner en mi cocina, porque quiero cambiar la que tengo, pues a esa no le cabe todo mi mercado y además con esa compra quiero sorprender a mi esposa. Y la que tengo se la voy a dar a mi hermano que no tiene refrigerador”.

Deténgase ahí un minuto y piense exactamente qué es lo que quiere.

-         ¿Dos mil dólares?
-         ¿Una nevera?
-         ¿Tiene que ser gris?
-         ¿Puede ser de otra marca?
-         ¿La puede comprar en otra parte?
-         ¿De verdad la necesita?
-         ¿Lo que quiere es sorprender a su esposa?

¿Valdría la pena todo ese enredo? ¿O puede ir y gastar su tiempo y dinero en otra cosa?

 Cuando las personas tenemos la respuesta clara, cuando de manera contundente sabemos lo que queremos, vamos derecho al objetivo y, en general, lo logramos.

Tiene que ser algo como: - Voy para el baño. ¡Permiso!

Lo quiero, lo necesito, lo logro.

Le aseguro. No habrá nada entre usted y su meta, ni un pensamiento.



jueves, 5 de enero de 2012

Almorzar, una tarea de la que nadie está exento.



2. Almorzar, una tarea de la que nadie está exento.

Este trabajo recopila maneras eficaces de asegurar el almuerzo utilizadas por las personas en el día a día de los negocios.

Han sido puestas en práctica por personas reales, de carne y hueso como usted.

Las usan padres de familia, empresarios, comerciantes, maestros, artesanos, obreros, banqueros.

Todos ellos pusieron su granito de arena para armar esta obra.

Después de leerlas no tendrá excusa para no conseguir su objetivo, almorzar.

lunes, 2 de enero de 2012

En la selva no hay neveras

1. En la selva no hay neveras

En la selva, los animales no salen a buscar su alimento con reglas, cortesías o limitaciones.

La norma es cazar o morir.

El capitalismo salvaje en el que vivimos y en el que hacemos negocios obedece a reglas similares a las que se aplican en la jungla.

Esto es pura selección natural. Sobrevive el más fuerte, el más inteligente, el más estratega.
No espere otra cosa, la compasión o la ayuda son la excepción.

En la selva no hay presa fácil. Y menos si se trata de una buena presa. Para asegurar el almuerzo tendrá que hacer su mejor esfuerzo.

Cuando aparece una pieza carnuda sucede en la selva igual que cuando alguien tiene una buena cantidad de dinero, porque, así como los animales bajan a beber a los ríos y se exponen a ser depredados, el que tiene dinero quiere gastarlo o invertirlo en algo y aquí también hay depredadores que quieren y necesitan ese dinero.

En la selva, y aquí, hay que estar alerta. Ya sea el cazador o la posible víctima.

El que se descuida está poniendo en juego su vida.

Aquí se juega con la experiencia que cada cual ha acumulado. Esa que no se puede medir, que se logra únicamente con la práctica.

Si se sale en equipo a cazar se es tan bueno frente a los retos como el más débil del grupo. El lado flaco es aprovechado por el enemigo. Es una ventaja para él.

Por eso, si arma un equipo, que sea con los mejores. Si va con débiles o inexpertos pagará las consecuencias.

En la selva no hay neveras. Se asegura el almuerzo a diario. Allí no hay ahorro ni planes a futuro.

En la vida empresarial y de negocios hay que enfrentar luchas diarias, con victorias cotidianas. Son competencias de alta velocidad en distancias cortas.

La competencia no da para luchas de resistencia en periodos largos. Aquí se ven los resultados pronto.

En la selva, como en los negocios, el que se mueve rápido no es una presa fácil.

En la selva, la fórmula para el éxito consiste en tener una buena estrategia, muchas habilidades y mucha suerte, como en nuestras vidas.

Allá en la selva, y acá en la vida de la ciudad, siempre se está al asecho de los dormidos o distraídos, para depredarlos sin piedad.

A quien se tiene en la mira, se lo debe asediar, empujarlo a una zona en la que sea uno quien tiene el control.

A cada acción que salga mal o fuera del plan tenemos que reaccionar y corregir con velocidad.

Un buen cazador es ante todo un buen observador. No se distraiga. Esté en la jugada.

Analice bien sus necesidades, para que siempre sean reales. No abandone sus zonas seguras por motivos innecesarios. Pueden no valer la pena y sí se está arriesgando.

El que pierde una batalla está en peligro de perder todavía más. Ser el ganador siempre ayuda.

Asedie, acose, sorprenda, aproveche cualquier distracción del contrario. Asuma los golpes que reciba como parte natural del juego. Renueve el ataque con nuevos y mayores esfuerzos. No pare hasta que tenga la presa en el estómago.

Siempre que pueda lleve refuerzos.

Cuando sea el momento oportuno, ataque, coordine sus esfuerzos y haga movimientos inteligentes y planeados, certeros, mortales.

En la selva, como en los negocios, es el mejor o no almuerza.


jueves, 29 de diciembre de 2011

Finanzas y estabilidad familiar

Finanzas y estabilidad familiar
Es común oír decir que actualmente la familia está en crisis y con ello se hace referencia a que cada vez hay más facilidad para el rompimiento de las parejas lo que lleva a que los niños crezcan sin el apoyo total de su papá y su mamá, a que haya un mayor número de madres solteras de las cuales son muy pocas las que libremente elijen esa opción, suele pasar que rompieron con sus parejas o fueron abandonadas con sus hijos, por lo anterior la formación de los hijos se le entrega a los jardines infantiles, a los colegios y a las niñeras, que comúnmente son personas de escasos recursos que hacen oficio mientras vigilan a los pequeños que están frente al televisor.
Esos y otros muchos males aquejan a las familias y  si la familia es la célula de la sociedad entonces la sociedad está mal, lo cual es más que obvio.
Entre las principales causas de fracaso de las familias he encontrado en mi trabajo como asesor familiar la aparición de problemas económicos, de los que casi ninguna familia se escapa.
Esta situación ha venido tomando fuerza porque la situación económica global está en crisis, el desempleo está a la orden del día, el subempleo es un fenómeno de grandes proporciones, el sueño de ser independiente tiene engomadas a muchas personas y al lado de estos males las personas quieren mantener un estilo de vida muchas veces superior a sus verdaderas posibilidades.
¿Qué podemos hacer para mejorar en algo esta situación?
A mis alumnos de los cursos de parejas que se van a casar principalmente, y a los que ya están casados y que por lo tanto hay que ayudarlos a salir adelante, les ofrezco 7 claves para salvar a sus familias del fracaso matrimonial por causas económicas.
1. No se casen. Mejor dicho, si se van a casar háganlo bien, deben pensarlo dos veces porque están jugando con sus vidas y con las vidas de otras personas. Nadie monta una empresa a largo plazo con un socio cualquiera, mal escogido o seleccionado solo por el físico o porque nos entendemos y la pasamos muy bien. La familia es la empresa más seria y comprometedora que podamos realizar en nuestras vidas. El matrimonio es para toda la vida, no lo digo por la religión sino por las leyes y no tanto por el cónyuge como por los hijos. Pongan su talento profesional, racional a trabajar a la hora de querer emprender esa gran responsabilidad empresarial llamada familia.
2. Tomen cursos y seminario de economía familiar. Todas las personas deberían recibir en el colegio y la universidad formación en este sentido, pero mientras las instituciones educativas resuelven cómo meter esa asignatura en el pensum académico, los que quieran tener una familia estable deben buscar esta clase de formación, creer que sin formación lo van a hacer bien es un riesgo, nadie se las sabe todas y capacitarse siempre sirve.
3. Sepan realmente quienes son desde el punto de vista económico. Las familias se creen más o se creen menos y la falta de objetividad las lleva a cometer errores fatales. Nada mejor que llenar una solicitud de crédito en un banco para que una familia sepa qué tiene, con cuánto cuenta, cuánto gasta, cuánto recibe, cada cuánto le llegan sus ingresos, de dónde provienen esos ingresos, qué bienes posee, cuántos vehículos, si tiene casa propia, paga arriendo o la está pagando. En este tema es muy sano conocer la realidad.
4. Tengan un presupuesto de gastos holgado. Para hacerlo y que sea útil debe hacer la tarea de escribir todos los gatos que tiene la familia. Cuando digo todos me refiero a todos. Insisto en lo anterior porque las personas hacen listados de gatos incompletos, incluyen solo los más destacados (servicios públicos, gasolina, cuotas de la casa y del carro, mercado, pago de colegios, etc.), pero no anotan los que rompen el bolsillo y que pasan desapercibidos: Un muñequito de peluche, una cuota para un cumpleaños en la oficina, un antojito allí, otro allá, una llave que se rompió y toco cambiarla, una cuota para el colegio del niño el día de las brujas y miles más que van apareciendo en el día a día y que son las que nos descuadran las cuentas que eran perfectas. Cuando lo haya hecho duplíquelo y quizás ese ultimo dato se parezca más a la realidad que el primero, la gente siempre se queda corta a la hora de anotar los gastos y por eso después ninguna plata les alcanza.
5. Aprenda a usar el flujo de caja. Si ya sabe con qué ingresos cuenta y qué gastos tiene solo le resta saber administrar el flujo de ingresos y gastos de tal manera que no se quede corto y menos que llegue a la iliquidez.  Imagínese un recipiente que por la parte de arriba recibe agua  y que cuenta con una llave para ir sacando la cantidad que se va necesitando, con el dinero es lo mismo, lo que se saca debe ir de acuerdo con lo que ingresa, se debe racionalizar el uso para que siempre haya liquidez, no puede haber ni grandes ni pequeñas fugas y mucho menos desperdicio además de establecer un nivel mínimo para poder mantener el flujo.
6. Sea ordenado con el uso del dinero. El tiempo y el dinero siempre son muchos o muy pocos de acuerdo con el uso ordenado y productivo que cada uno les de. Si es desordenado ninguna plata le va a alcanzar. Las familias deben establecer prioridades, y establecer grados de importancia a las compras, los pagos y los gastos. Primero está pagar los servicios públicos que salir a pasear. Se deben comprar cosas de buena calidad para que duren. No desperdiciar la comida. No antojarse de chucherías. Tener claridad entre que es necesario y suntuoso. Recuerde que la elegancia es sobria.
7. Apostarle a la educación. Una persona preparada gana entre diez y cien veces más que una persona sin estudio. Los títulos van aumentando la capacidad de generar ingresos y la calidad de vida de las familias. Las familias que leen son siempre familias más prósperas. Apostarle a la educación de la mujer, este es el siglo de las mujeres, ellas tienen todas las posibilidades para dirigir el mundo, las familias deben apoyarlas para que sigan sus estudios todo lo que se pueda, hoy las mujeres sostienen muchos más hogares que los hombres. Ambos deben surgir, pero hay que promocionar a la mujer.
Finalmente, las familias deben tener en cuenta que un divorcio es un paso doloroso e improductivo, que en muchos casos tiene como causa las ofensas y el irrespeto mutuos lo cual desemboca casi siempre en violencia intrafamiliar. Muchas de esas peleas suceden cuando las parejas están sin plata, las recriminaciones son mutuas.
Cuando la pobreza entra por la puerta a una casa el amor sale por la ventana, solo de amor nadie vive.


Datos del autor:
Nombre: Luis Alfonso Romero Rodríguez
Director de la Red de Lectores El Búho

ALFONSO ROMERO: Administrador Bancario del Politécnico Grancolombiano, Administrador de Empresas de la Universidad de La Sabana, con estudios de mercadeo y finanzas. Conferencista de temas empresariales, especialmente en lo que se refiere al logro de metas a través del recurso humano. Es director de la red de lectores El Búho. Asesor de Formación Financiera Familiar, formador permanente en los cursos prematrimoniales de la Iglesia Católica Madre del Salvador en Bogotá y de familias de comunidades cristianas, es columnista habitual del portal tecnológico Techmanario y autor del libro Asegure el almuerzo que incluye la cartilla Formación financiera para todos.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Navidad es amor, amistad y familia, no solo gastos.

Navidad es una época de reunión, un buen tiempo para compartir y disfrutar en familia y con los buenos amigos.

No hay que endeudarse sin necesidad, ni comprar lo que no se necesita.

Felices fiestas.

domingo, 11 de diciembre de 2011

El ahorro y la navidad

El ahorro

Algunos animales, entre ellos las hormigas, han descubierto la importancia de guardar provisiones en época de abundancia para soportar el invierno y la escasez.

Muchas personas, por el contrario, no han hecho ese descubrimiento en sus vidas.

Han oído hablar del ahorro y su necesidad, pero no saben cómo hacerlo con constancia y disciplina.

En primer lugar, el ahorro debe ser una manera integral de vivir la vida y no solo está referido al dinero.

Veamos unos ejemplos: cuando un padre de familia les enseña a sus hijos a cuidar su ropa, está ahorrando.

Si les inculca el cuidado de la casa y los muebles, está ahorrando.

Cuando aprenden el valor que tiene educarse con seriedad, están previendo su futuro.

Cuando a los hijos se les compra únicamente lo que de verdad necesitan, se les está enseñando el valor del dinero y su uso racional.

Aprender a valorar la comida y no desperdiciarla les enseñará a ahorrar, a utilizar el dinero de la mejor manera.

Cuando se les enseña a aprovechar el tiempo haciendo deporte, estudiando, leyendo, ayudando en la casa, se les está formando para que valoren el tiempo y no desperdicien sus vidas. Eso es prever.

Con lo anterior, los adultos les dan ejemplos prácticos de previsión y ahorro a los niños.

No olvidemos que el ahorro exige que las personas cultiven dos cualidades: La constancia y la disciplina.

La constancia, porque si no se ahorra de manera continua, no funciona.

Si usted decide ahorrar una cantidad semanal y una semana cumple su meta y otras dos semanas no, termina desanimándose y olvidando el asunto.

El ahorro funciona si se hace de manera metódica y cumplida. De resto, olvídese.

Disciplina: es imprescindible si usted algún día quiere ahorrar y ver los frutos de su ahorro.

Disciplina significa sacrificio, esfuerzo, tenacidad. Tener fuerza de voluntad para dos cosas: guardar cumplidamente la cifra que se propuso ahorrar y usar el dinero acumulado en el momento indicado.

Si se puso la meta de guardar 10 dólares cada semana debe ponerlos cada siete días en su cuenta del banco o en una alcancía. Es así de sencillo y así de serio el asunto del ahorro efectivo.

Recuerde que si está ahorrando para el estudio de su hijo y se le presentan otros gastos no debe tocar ese dinero. Si lo hace, daña el proceso del ahorro.

Tener que volver a empezar y el dolor de haberse gastado lo que ya había reunido lo desanimará y habrá dado al traste con su propósito de ahorrar.

Es importante que sea realista y se proponga metas alcanzables, que pueda cumplir. Cada vez que logre una pequeña meta se animará más para lograr la siguiente y seguramente  será una meta cada vez más grande.

El ahorro es un poco paradójico. La mejor fórmula que he visto funcionar es la siguiente: ahorrar una pequeña cifra, con constancia, durante un periodo de tiempo, acorde a la meta propuesta, sin desfallecer y sin hacer uso de ese ahorro solo porque apareció un gasto inesperado, que seguramente que podemos, con creatividad, resolverlo sin tocar los ahorros.
En resumen:
-    Pequeña cantidad
-    Constancia
-    Disciplina
-    Periodo de tiempo acorde con la meta
-    No tocar el ahorro hasta cumplir el plazo y la cantidad que nos habíamos propuesto.

La navidad es una epoca en la que se gasta muchas veces de sobra lo que despues te puede hacer falta, ahorra.  Felices fiestas navideñas.

viernes, 4 de noviembre de 2011

PALABRAS PRELIMINARES de Jorge Yarce

PALABRAS PRELIMINARES
  Jorge Yarce

Alfonso Romero se propuso escribir un libro que pudiera interesar a mucha gente y que le resultara provechoso a la hora de hacer negocios y creo que lo ha logrado.

Cualquiera diría que con el título sigue la corriente de los libros más exitosos en ese campo y así es. Pero lo importante no es el título, por más pegajoso que resulte a los lectores. Lo que vale la pena es el contenido y la forma como está expuesto: sencilla, clara y directa. Yo añadiría, además: retadora, audaz y atrevida, como para que la gente se sienta atacada y reaccione.

Aquí están recogidos casi todos los tópicos a los que se enfrentan las personas en su trabajo diario: el negociante, el administrador, el que fabrica productos o vende servicios, el emprendedor que en cualquier campo de la actividad tiene que abrirse paso en un medio competitivo, exigente, donde hay que enfrentarse a muchos contendores y a muchas circunstancias diferentes.

Estoy seguro de que estas consideraciones, las paradojas que el escritor describe, las situaciones y ejemplos de su experiencia y de la de otros, que resalta con tanto acierto, van a ser un buen alimento para las personas ansiosas de aprender cómo defenderse cada día mejor en esa difícil jungla que es hacer empresa, dar vida a un negocio o simplemente hacer negocios rentables.

Este es un libro para optimistas, para gente que quiere salir adelante y que a veces no sabe los trucos, las claves, las actitudes que hay que adoptar para sacarles jugo a los problemas y circunstancias que se le plantean a cualquiera que quiere hacer negocios exitosos, o realizar trabajos que estén marcados por los buenos resultados.

Libro para quien debe conocer sus fortalezas y utilizarlas al máximo y para quien conociendo sus debilidades, puede darles la vuelta con una actitud proactiva e ingeniosa para salir adelante.

En el trasfondo de todo lo que Romero aconseja, dilucida, motiva y enseña a tener en cuenta está la búsqueda del éxito. Lo toma, muy lógicamente en este tipo de obra, como éxito económico, éxito en términos de dinero y éxito en función de unos buenos resultados del negocio para todos los que intervienen en él.

Pero hay que tener en cuenta, y él hace alusión a ello, que no puede ser un éxito que lleve a irrespetar al cliente, a faltar a la verdad, a hacer cosas incorrectas. Eso sería llevar al otro extremo contrario al éxito, el fracaso. O a no tener en cuenta que lo más importante en los negocios y en las empresas es respeto a la persona como tal.

Hay momentos en que el autor insinúa ciertas picardías y tretas que resultan llamativas y, como decía al principio, parecen estar en el límite de la prudencia. Pero nada preocupante en términos éticos, sobre todo, si se tiene en cuenta que es un lenguaje de paradojas, de dilemas, de desafíos, para que nadie se quede tranquilo esperando a que las cosas se le arreglen sin sacudirse la mente y las ganas de triunfar.

El libro se puede leer en el orden que se quiera, que eso no altera la oportunidad de que en cada apartado se encuentre siempre la frase motivadora, la anécdota que remueve, la reflexión que hace pensar en que siempre hay maneras de soltar la creatividad y encontrarle salida a lo que pareciera que no la tiene.

Es un libro animante, que estimula a cualquiera a convertir en una aventura agradable el hacer negocios.

Alfonso, me consta, lo ha vivido, lo ha experimentado a lo largo de los años, y lo ha contrastado con mucha gente que ha pasado por su manos de capacitador de procesos de desarrollo del talento de las personas en muchos diferentes oficios y profesiones, con quienes se ha topado a lo largo de los años. Fruto de la observación nos regala este acervo variadísimo de enfoques para ser exitoso en los negocios.

Creo que quien lo lea no se quedará indiferente. Al contrario, se armará de un montón de argumentos sacados del libro para aplicar en cada ocasión y para no arredrarse ante los contratiempos que tiene la búsqueda del éxito empresarial.

Nada ahí es palabra revelada o dogma inmutable. Por eso, vienen bien estas obras que reiteradamente nos recuerdan verdades de sentido común para hacer las cosas.

La lectura del libro es amena, entretenida muchas veces, le arranca a uno ciertas sonrisas, o ciertas sonrojas ante las audacias del autor cuando anima a asegurase el almuerzo así sea haciéndose con el almuerzo del vecino si es más rico que el de uno, no diría que faltando a la ética, sino como una forma de invitar a conseguir lo mejor, a superarse aprendiendo de todo y de todos, con objetivos claros y con metas precisas en el tiempo.

No es éste un libro para ortodoxos de la administración de empresas. Es un libro desenfadado, que se sale del molde habitual, para llevar a la persona a una situación de paradoja, de escape de la rutina, de puesta en discusión de moldes pasivos de condcuta o de fórmuals hechas que, a veces, Alfonso las interpreta exactamente al revés de lo tradicional, y esa es su forma de picar al lector para que le entre al toro de su negocio con más energía.

Facil de leer, positivo y entusiasmante, como adjetivos finales para un libro que tiene un potencial de lectores muy amplio, que sabrá aprovecharlo bien.

Jorge Yarce
Presidente del Instituto Latinoamericano de Liderazgo-ILL

Jorge Yarce es doctor en Filosofía. Ha sido profesor en las universidades de Navarra y Sevilla en España, El Rosario, La Sabana, Los Andes y el Colegio de Estudios Superiores de Administración en Colombia. Profesor visitante en las universidades de Navarra, Stanford y Católica de Puerto Rico.

Fue productor de programas de televisión, columnista de prensa y fundador, director de la Agencia de Noticias Colprensa y Director de la Revista Cultural Arco. Cofundador y Presidente del Instituto Latinoamericano de Liderazgo, ILL. Consultor y conferencista en numerosas empresas y organizaciones de Colombia, Perú, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Guatemala, Puerto Rico, Nicaragua, España, México, Polonia y Alemania. Co-promotor del Observatorio de la Universidad en Colombia.

Ha publicado 21 libros
  • Tvnetgener@action: la generación inter@ctiva, Planeta, Bogotá 2010
  • Crisis en la sociedad siglo XXI, Universidad Católica-ILL, Bogotá, 2009
  • El poder de los Valores, Universidad de La Sabana-ILL, Bogotá 2009
  • Yo quiero ser, Ediciones ILL, Bogotá, 2009
  • Cómo hablar bien en público, Panamericana Editorial, Bogotá, 2008
  • El Poder de los valores en las organizaciones, Ediciones Ruz-ILL, México 2005
  • Valor para vivir los valores, Editorial Norma, Bogotá, 2004
  • La educación Superior en Colombia (coautor), Iesalc-Icfes, Santilllana, Bogotá 2003
  • El líder se hace”, Ediciones ILL, Bogotá, 2002
  • Los Valores son una Ventaja Competitiva”, Ediciones ILL, Bogotá, 2001
  • Qué hacer con la televisión, Planeta, Bogotá, 1997
  • Me entiendes, Cómo expresarse efectivamente, Educar Editores, Bogotá, 1995
  • Cómo estudiar para aprender, Educar Editores, 1994
  • Televisión y Familia, Ediciones Palabra, Madrid, 1993;
  • Juan Pablo II, Líder de nuestro tiempo (coautor), Ediciones PES, Bogotá 1986
  • Filosofía de la comunicación (editor), Universidad de Navarra, Pamplona, 1985
  • Periodista, ser o no ser, Universidad de La Sabana, Bogotá, 1983
  • La crisis del hombre actual, Ediciones Revista Arco, Bogotá, 1981
  • Persona, educación y familia (coautor), Editorial Arte, Caracas, 1973
  • Perfiles de la educación contemporánea, (editor) Aspaen, Bogotá 1972
  • La comunicación personal, Universidad de Navarra, Pamplona, 1971